Interacción de las Ciencias Sociales
La migración internacional ha crecido de forma exponencial en las décadas recientes. La globalización y el crecimiento económico se han beneficiado de las tendencias migratorias al tiempo que las impulsaban. Actualmente, más de 214 millones de migrantes viven fuera de su país de nacimiento, integrando las mujeres casi la mitad del total de personas migrantes que hay en todo el mundo.
La migración afecta a los niños y niñas de distintas formas: puede que queden atrás al migrar uno de sus progenitores o ambos, que migren con ellos (o nazcan en el extranjero), o que migren solos.
Los niños y niñas migrantes, que cruzan fronteras en cifras cada vez mayores, enfrentan graves peligros en cada etapa del proceso migratorio. Los niños, niñas y mujeres, en especial los que migran sin documentación, son vulnerables a la trata de seres humanos, al maltrato y a la explotación. En los países de tránsito y de destino, los migrantes y sus familias se exponen a ser víctimas de la discriminación, la pobreza atenazadora y la marginación social. Los millones de migrantes indocumentados a menudo experimentan dificultades para acceder a los servicios educativos y sociales básicos, y han de vivir con el temor de ser arrestados o repatriados.
En los países de origen, cada vez hay más niños y niñas que quedan atrás al emigrar uno de sus progenitores o ambos. Aunque es cierto que las remesas de dinero (transferencias de fondos al país de origen) pueden contribuir a reducir la pobreza y a estimular el crecimiento económico, los efectos nocivos de la “fuga de cerebros” y de la ausencia parental pueden ser considerables. Con frecuencia, los niños, niñas y mujeres que quedan atrás han de asumir todas las responsabilidades del hogar y soportar la estigmatización social. Los estudios de país de UNICEF sugieren asimismo que los niños, niñas y adolescentes a los que sus progenitores dejan atrás al emigrar podrían sufrir un riesgo mayor de caer en la drogadicción, de presentar embarazos en la adolescencia, disfunciones sociales y conductas delictivas.
RELEVANCIA PARA LAS CIENCIAS SOCIALES
SOCIEDAD/GRUPOS SOCIALES O CLASES
La migración es un fenómeno complejo y multifacético. No es algo nuevo. Cruzar las fronteras ha sido una experiencia conocida prácticamente en todo el mundo y todos los tiempos. El ánimo de moverse de un lugar a otro para conocer nuevas culturas es inherente al ser humano. Por ello ha pervivido a lo largo de la historia, aunque cada sociedad le imprime sus propios matices. La migración es un fenómeno social total, para usar un concepto de Marcel Mauss; sus dimensiones y efectos son de tal magnitud y están entrelazados de tal manera que no es posible analizar cada elemento de manera aislada. Los motivos para migrar, la decisión, el trayecto, la inserción en la sociedad receptora y los vínculos con la sociedad de origen son distintas aristas de la experiencia. La migración siempre deja una huella indeleble en la vida de cada sujeto que la experimenta.
El conjunto de trabajos que integran La migración y sus efectos en la cultura, volumen coordinado por Yerko Castro Neira, reconoce el fuerte impacto de la experiencia migratoria en los sujetos y, por ello, intenta un acercamiento cualitativo a las personas concretas, los seres de carne y hueso que ciertamente engrosan varias estadísticas -migrantes (i)legales, remesas, subempleo, condiciones críticas de ocupación, votos desde el exterior, entre otras- y que frecuentemente son invisibles. Con base en una metodología multisituada, las y los investigadores han seguido a los sujetos para conocerlos realmente, rescatar su experiencia y darle un espacio justo a cada detalle. Las historias que circulan entre las páginas del libro constatan esa marca imborrable en todas las facetas de la vida.
INSTITUCIONES O ACTORES POLITICOS QUE HAN INTERVENIDO HISTORICAMENTE EN EL PROCESO
La migración internacional, como fenómeno y problema, ha sido un campo de creciente interés para académicos y políticos desde al menos el siglo pasado. El énfasis se ha puesto en la inmigración y, por ende, en la visión de los países receptores. Sin embargo, poco a poco la emigración y la actividad de las regiones expulsoras de población comienzan a considerarse como problemas de investigación y de interés público. Esto se refleja en la adopción de medidas gubernamentales que buscan la constitución de instituciones dedicadas al acercamiento con los nacionales en el exterior, como sucede en los casos de Marruecos y de México.
Es indudable que la distinción y disección de las políticas migratorias, a partir de diferentes perspectivas teóricas y referentes contextúales, es útil para justificar la importancia de que los gobiernos intervengan ante un hecho de alcance global. Esto muestra que no sólo los gobiernos de los países de destino deben hacer política hacia la inmigración, sino también los gobiernos de las regiones de origen.
Gracias a esta afirmación es posible abrir la discusión en cuanto a si la migración internacional, además de ser un proceso social, como lo establecieron Massey et al. (1987), tiende a convertirse en, o a identificarse como un proceso político. Por último, se discute lo que representa la experiencia migratoria marroquí en el Mediterráneo para México, en especial lo que se refiere a desarrollo, democracia y derechos humanos.
- incrementar el control migratorio en México;
- llevar a cabo operaciones conjuntas contra el contrabando;
- expandir los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP por sus siglas en inglés y conocidos informalmente como “Quédate en México”), un programa que envía a los solicitantes de asilo a México mientras esperan por su audiencia de asilo en Estados Unidos; y
- comprometerse a abordar las causas fundamentales de la migración mediante inversión para el desarrollo en Guatemala, Honduras y El Salvador, los países del llamado Triángulo del Norte de Centroamérica.

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